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Versos de Plenitud

Por Forester de Santos



Copyright 2019 Forester de Santos

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Tabla de Contenido



Prólogo

Reconocimiento

Dedicación

Introducción - ensayos en plenitud



Capítulo 1 - Conocimiento real

Fe verdadera

La imitación perfecta

El principio de muchos principios

El interés real

Lo que no es que es

Conocimiento verdadero y Dios

Hacer como la luz

El caos y Dios

Recibir por igual



Capítulo 2 - Escuchar en verdad

Cuando se entra en entendimiento

La necesidad no es esfuerzo

Uno es la llave

Cuando se contradice la verdad

Para hacer el bien

La ley de Dios y del hombre

No toda fe tiene valor

El gozo real y la alegría real

Lo que es pero es no visto



Capítulo 3 - Unidad por uno

El buen hecho por uno

Llegar aquedarse sin forma

El peor castigo

Cuando está el cielo

Dios y hacer

La ciencia y Dios

Conociendo por fe

Nacer y renacer

Por la semilla plantada



Capítulo 4 - Por alabanza uno saldrá

La toma y el rechazo

La imitación completada

Dudando y la realidad

El poder y la autoridad de la vida

El conocimiento dado a Dios

Añadiéndole a la creación

Haciendo y diciendo la verdad

De amado a salvador

Los hijos de promesa



Capítulo 5 - Juicios y pruebas

La imitación de un hermano

La obra libre de Dios

El orgullo y la vanidad

Así como en los cielos

Amor a ciegas y amor verdadero

Cuando se es libre

La vasija vacía y la vasija llena

La doctrina del hombre

Paz y conocimiento



Capítulo 6 - Contienda

Buscando morada alegre

Se hace para entender

Sin uno no hay para uno

Solo como hijo amado se entra

Escrito de uno antes uno

Entender fue llegar a entrar

Aquel que llega a ser voluntad

Un buen conocimiento

La palabra imprimida



Capítulo 7 - Victoria

Cuando las cosas no son

Amor verdadero hacia al padre

La amorosa gracia

Todo justo a su tiempo

Se reforma con la palabra

Tener y la sobra

Uno y la realidad

Cuando querer no es saber

Conocimiento real



Capítulo 8 - Gozo y alegría

Por la piel desnuda

Creer y entrar

Cuando es la verdad

La mentira es por la creencia

A enseñar a recibir

La soledad y aquel que la quita

El siervo y la voluntad del Amo

Fe ciega

Por la voluntad de Dios como Creador



Capítulo 9 - La salvación real

La humillación que es la salvación de Dios

Corrido de sabiduría

La Aflicción Verdadera

La adopción y la creación

Pensar y creer

Lo que sale de los forasteros

El hombre y la vida

Amor y obligación

El Padre se verá por el hijo amado



Conclusión

Notas para completar

Algo sobre Forester de Santos

Otros títulos por Forester de Santos:

Algo Más Sobre Este Escritor Amado

¿Quién soy yo real?







Prólogo

¡Gozoso en verdad y alegre en verdad todo aquel que lea esto, hasta prosperará y se enriquecerá y hasta todo aquel en verdad tendrá también el conocimiento verdadero y hasta el poder de hacer más por más!







Reconocimiento

Me gustaría darle toda gracias a aquel que estuvo esperándome y que en verdad me respondió con todo gozo real y con toda alegría real y con toda abundancia real.

¡Gracias, mi Amo Dios, por en verdad responderme en el día en que yo sin darme cuenta me presenté por más y por más a mi tú me respondiste!







Dedicación

Este libro de Versos de Plenitud es dedicado con todo mi corazón real y con toda mi mente real a todo aquel que realmente no solamente se ha presentado por más para hacer a Dios en verdad por más pero Dios también en verdad ha sido por más y se ha presentado por más.

Porque en verdad, ¡todo aquel que se humilla o se presenta sin nada o por nada o sin saber pues todo aquel en verdad se ha humillado o se ha presentado a nada por nada y pues nada todo aquel en verdad tendrá y por tener nada pues todo aquel terminará o dejará de ser!

Pero todo aquel que en verdad se humilla por más o todo aquel que en verdad se ha presentado por más, pues todo aquel en verdad ha presentado a Dios por más que Creador y por eso Dios lo escuchará en verdad y en verdad también Dios como Creador le responderá por mucha más.







Introducción

Versos de Plenitud son en verdad pensamientos o ensayos de real o de verdadera fructificación o son pensamientos o ensayos en real o en verdadera plenitud.

Ahora bien, la fructificación o la plenitud es el primer hijo nacido de Dios como Creador y por la fructificación o por la plenitud Dios creó para crear la creación y una vez Dios creada la creación pues la creación fue más que el doble o fue la abundancia real porque cuando la creación fue creada pues ahora la creación era en verdad cinco veces la realidad o la cantidad real o la verdadera o la abundancia real.

Y a la fructificación o a la plenitud Dios escucha a y a la fructificación o a la plenitud Dios responde a porque la fructificación o la plenitud en verdad se humilló o se presentó o fue conocida por más pues haciendo así a Dios por más o por mayor.

En otras palabras, cuando un hijo hace más a un padre pues ese hijo es más al padre y por ese hijo ser más al padre pues el padre escuchará más y el padre le responderá más a ese hijo.

Pues, entonces, Dios como Creador real en verdad escucha a la fructificación o a la plenitud y Dios en verdad responde a la fructificación o a la plenitud en fructificación o en plenitud porque Dios en verdad es más por causa de la fructificación o por causa de la plenitud.







Capítulo 1 - Conocimiento real

De acuerdo al conocimiento con el que uno se presente a uno mismo al nacer pues en verdad con ese mismo conocimiento uno será conocido o reconocido por aquellos que recibieron a uno y por ese mismo conocimiento o reconocimiento pues uno también hará en vida para en vida poder en verdad lograr una vez más conocimiento real para uno mismo.

Y por ese mismo conocimiento real de uno mismo pues presentarse uno mismo por la misma voz de uno al Creador reconociendo al Creador como el Creador por real o por verdadera gracia o por pedido de conocimiento real del Creador porque el Creador es en verdad conocimiento real como uno también es conocimiento real y cuando uno se presente a uno mismo pues uno se presente a uno mismo por más para que el Creador pueda también ser mucho más que Creador.

Ahora bien, por la gracia o por dar gracias uno hace u uno se presenta a uno mismo para que uno pueda en verdad a conocer o a tener conocimiento real y pues pueda uno ver la gloria real.







Fe verdadera

Creencia verdadera o fe verdadera o fe real de Dios logrando pues la creencia verdadera o la fe verdadera o la fe real.

Creer o tener fe verdadera o fe real de Dios es en verdad tener una parte de conocimiento real de Dios como Dios Creador.

Y por esa una parte de conocimiento real de Dios como Dios Creador pues uno en verdad hace para uno tener o para que se le conceda a uno completo conocimiento real, completo conocimiento real como reino porque conocimiento real es en verdad conocimiento de reino o de que sí hay algo más real.

Y cada hombre que llega en verdad a creer en Dios, pues ese hombre en verdad ha reconocido o ha adoptado a Dios como Dios Creador o como Creador Real y ese hombre ha quedado el real o ha quedado el sujeto real del Creador o ha quedado el sujeto amado del Creador, ¡pues así haciendo a ese hombre como sujeto real tener fe real o fe verdadera de Dios como Dios Creador!

Y pues ese hombre ahora tiene más conocimiento real de Dios, más conocimiento real de Dios porque ese hombre es en verdad amado de Dios como Dios Creador o ese hombre es en verdad sujeto real de Dios como Dios Creador.

Y si ese hombre como amado de Dios o como sujeto real de Dios pues hace para tener en verdad o pide para que se le concede en verdad completo conocimiento real de Dios, pues Dios como Creador una vez más le concederá a ese hombre el pedido porque ese pedido en verdad reconoce o en verdad adopta a Dios como más que Creador y Dios como más que Creador en verdad le concederá el pedido por más verdadero o por más conocimiento real de Dios como mucho más que Creador.







La imitación perfecta

¿Cuál mejor testigo que uno en verdad imitar al amoroso padre como Dios el amoroso Creador en verdad quiere y en verdad desea de uno?

¡Pero solo Dios como amoroso Creador puede en verdad presentar a uno o puede en verdad renombrar a uno como amado de Dios como amoroso Creador a hijo amado de Dios el amoroso Padre!

Nadie puede en verdad conocer al padre como el hijo que fue reconocido como el hijo del padre y por causa de ese mismo reconocimiento como hijo del padre, el hijo hizo o el hijo respondió como el hijo del padre para al padre en verdad conocer y para al padre en verdad imitar.

Y esa misma imitación del padre no solo ha hecho al hijo mejor, mejor como hijo amado del padre, pero esa misma imitación del padre ha hecho también al padre mejor, mejor como el padre amado del hijo amado.

Ahora bien, nunca en verdad hubo un hijo nacido de Dios o nunca hubo un hijo hecho o creado por Dios como Dios Creador.

Pero en verdad sí solo hay renacimiento o hay reconocimiento o hay renombre de siervo amado del Amo Dios Creador a hijo amado del Amo Dios Creador, ¡cual en verdad es una adopción real de Dios el amoroso Creador como amoroso Padre!

Y aunque el siervo fue amado del Amo Dios y el siervo conoció el Amo Dios por la amorosa gracia o por la voz del Amo Dios, cual le dio al siervo conocimiento real de amado, ¡el siervo amado nunca vio al Amo Dios!

Pero el siervo amado en verdad verá al Amo Dios en toda Su gloria y en toda Su abundancia real cuando el Amo Dios llame, ¡reconozca o renombre al siervo amado a hijo amado del Amo Dios!

Y, por lo tanto, ¡no solo el siervo amado como hijo amado en verdad conocerá al Amo Dios Creador pero también el siervo como ahora hijo amado en verdad verá la gloria del Amo Dios Creador ahora Dios Padre del siervo como hijo en el hijo mismo!

Pues, la gloria del padre es en verdad vista en el hijo cual el padre llame, reconozca o reviva con completo poder y con completa autoridad como hijo amado del padre por causa del verdadero amor del hijo por el padre.

Y en el gran caso del Amo o de Dios, ¡la gloria del Amo o la gloria de Dios es solo vista en ese siervo amado que fue adoptado hijo amado del Amo o de Dios!

Para completar, la imitación perfecta, perfecta porque sigue renovándose por perfección, del padre es en verdad adoptar al padre como el padre una vez adoptó o una vez reconoció a uno y uno, ¡pues es en verdad el primordial o uno es el primer ejemplo y por uno en verdad las cosas son conocidas, son formadas, son multiplicas y hasta por uno las cosas en verdad son renacidas y son en verdad renacidas por más!







El principio de muchos principios

A aceptar o a adoptar un regalo o a una creencia, solo es el principio de muchos principios. A aceptar o a adoptar un regalo o a una creencia con el corazón, pues traerá muchas pruebas; y con cada una que se pase con gozo y con alegría, ¡pues más justo se será en verdad!

Ahora bien, todo aquel que acepta o que adopta un regalo o a una creencia, ¡pues todo aquel no puede quedarse con los brazos cruzados!

Todo aquel tiene que darle buen mantenimiento de buen conocimiento a lo adoptado para que lo adoptado pueda hacer para revivir y no solo vivir y por su renacimiento y no por su muerte pues también reviva a todo aquel que adoptó.

Porque en verdad, llegar a tener fe real o fe verdadera de Dios pues fue en verdad adoptar a Dios como Dios Creador y hay que en verdad darle buen mantenimiento de buen conocimiento a Dios como Dios Creador, ¡porque un Dios Creador no puede quedarse con los brazos cruzados!

El Creador en verdad se renueva o se revive o en verdad renace por mucho más por Su creación y Su creación pues en cambio es recompensada con más.

Porque en verdad, ¡Dios renace como Dios Creador por Su creación de Dios!

Eso es, ¡la creación hace a Dios Creador y la creación también renace o revive a Dios Padre cuando Dios Padre reconoce a la creación por su hecho real de renacer!







El interés real

El interés real hacia las cosas reales de Dios en verdad es como darle cariño real a Dios y por ese cariño real hacia a Dios pues Dios mismo nos dejará en verdad a conocer las cosas reales de Dios, ¡haciéndonos en verdad cosas reales o amados de Dios!

Y por ese conocimiento de cosas reales o de amados de Dios, ¡haremos el pedido real para que se nos conceda en realidad y así seremos más reales como salvadores reales de Dios!

Porque en verdad, ¡de las cosas reales o de los amados de Dios en verdad saldrán los salvadores reales de Dios que habrán sus bocas en alabanza real hacia a Dios!

Ahora bien, tener fantasías de Dios por la creencia de otro que talvez no fue amado de Dios o tener creencia de Dios sin tener conocimiento real de Dios pues en verdad solo es tener fantasías o solo es tener creencia de Dios sin tener conocimiento real de Dios; y aún menos, ¡no tener en verdad reconocimiento o reconfirmación real de Dios!

Y aquel que no es amado de Dios pues en verdad no tiene interés real o no tiene conocimiento real para hacer algún pedido real de Dios porque aquel no tiene conocimiento real de Dios y si no tiene conocimiento real de Dios como amado de Dios, ¿pues a quién alaba o a quién le pide conocimiento real?

Pues, en verdad, solo los amados de Dios serán salvos o serán salvadores reales de Dios por sus intereses reales hacia Dios como mucho más que Dios y por causa de esos intereses reales, ¡pues hagan la obra de alabanza o hagan la gran obra de pedido real de Dios!

Y una vez uno haga un pedido real a Dios, ¡pues uno está en verdad reconociendo o uno está en verdad concediéndole a Dios por mucho más que Dios!







Lo que no es que es

No se puede con vencer a otro de lo que no es por lo que no es. Eso es, lo de a fuera o el vacío no se ve por más grande que sea si no hay algo o uno que pueda ver, conocer o hasta comparar lo de a fuera con algo o con uno, no importa por más pequeño que ese algo o que ese uno sea.

Pues, si se pudiera en verdad a con vencer al otro de lo que es por lo que no es, obviamente, ¡el otro lo vería y el otro también lo fuera!

Porque en verdad, uno es la prueba de uno mismo y jamás uno será la prueba de otro o la prueba por otro.

Para que el otro sea o vea o hasta conozca como uno, pues el otro tiene que actuar con el conocimiento real que es para que tome la forma real y quede y se vea en verdad por más que uno como uno también ha quedado y se ve por más que uno pero no como otro, porque quedar como otro es quedar como nada porque el objetivo de cada uno es en verdad quedar por mucho más que uno y no quedar por otro porque por quedar por otro es quedar y verse por nada.

En otras palabras, uno se ha presentado al nacer con el conocimiento de uno y por ese mismo conocimiento de uno pues uno fue en verdad reconocido o confirmado como uno pero por uno mismo y jamás por otro.

Y con ese conocimiento y reconocimiento de uno pues uno mismo en verdad hará para en verdad seguir como uno y como uno hacer para tener el conocimiento real de renacer y una vez uno renazca pues uno en verdad será reconocido por el renacimiento de uno y jamás por el renacimiento de otro.

Ahora bien, aquellos que imitan a otros, pues aquellos están imitando o haciendo por vano y por eso aquellos no tendrán el conocimiento real de poder renacer y de ser reconocidos a la vida.

En fin, el propósito real o el propósito verdadero de uno no solo es hacerse por más por nacer y por renacer, pero el propósito real o el propósito verdadero de uno también es añadirle por uno a todo lo demás aunque todo lo demás esté completo, ¡hasta añadirle a Dios por más completo que en verdad sea Dios!







Conocimiento verdadero y Dios

Conocimiento verdadero es Dios. Dios es conocimiento verdadero. Dios es conocido en verdad por conocimiento verdadero de Dios y una vez uno tenga conocimiento verdadero de Dios pues uno también es Dios.

Pero solo Dios puede conceder o dar conocimiento verdadero de Dios para que uno pueda hacer por ese conocimiento verdadero de Dios.

Y por verdadero conocimiento de Dios, Dios creó para que por la creación de Dios no solo Dios quedara por mucho más mejor como Creador, pero que la creación de Dios también reconociera a Dios como Creador y pues la creación de Dios fuera por mucho más mejor por ese mismo reconocimiento de Dios.

Ahora bien, Dios es conocido pero solo conocido por Dios y uno que no sea Dios pues no puede conocer a Dios. La única manera en la cual uno puede en verdad conocer a Dios al Creador es por uno llegar hacer Dios el Creador por reconocimiento de Dios el Creador.

Y una vez Dios ha reconocido a uno como Dios pues uno tendrá el conocimiento de Dios para conocer y para ver a Dios, pero conocer y ver a Dios en uno por uno ser reconocido Dios por Dios mismo.

¡Y ese reconocimiento de Dios por Dios mismo no solo ha hecho a uno mayor como Dios, pero ese reconocimiento también ha hecho a Dios mayor como Padre!

Pero aún sigue uno solo Dios porque a cualquiera que Dios le conceda reconocimiento de Dios es ahora parte de Dios y no es un Dios solo, aunque la gloria de Dios esté es ese cual Dios reconoció Dios para que como Dios conociera y viera a Dios pero conociera y viera a Dios como mucho más y nunca a el mismo como mucho más.

Pues, aunque Dios es verdadero, completo o perfecto conocimiento, Dios no está limitado porque Dios tiene espacio o Dios tiene también tiempo para mucho más que Dios y Creador.

Y por ser verdadero, completo o perfecto conocimiento, Dios sigue renovándose o sigue reviviendo como verdadero, completo o perfecto conocimiento.

¡Y de la misma manera como con Dios puede en verdad también pasar con el ser consciente vivo si el ser consciente vivo reconoce a Dios y Dios en cambio reconoce al ser consciente vivo como Dios para que por el ser consciente vivo Dios llegue hacer mucho más mejor que Creador y el ser consciente vivo pueda renovarse o revivir como verdadero, completo o perfecto conocimiento a demás que Dios!







Hacer como la luz

Lo único que se lleva la luz cuando la luz despega es la luz y cosas también de la luz, ¡tal como el conocimiento verdadero que por ella se hizo y que por ella Dios como la creación quedó por mucho más!

Pues, todo lo demás se queda atrás como vacío, obscuridad o como cosa echada al olvido. Y todos aquellos que buscamos la luz, y la luz se busca por la luz, ¡pues todos aquellos tenemos que en verdad hacer como la misma luz!

Y eso es en verdad, ¡echar la obscuridad hacia atrás como si estuviéramos nadando en las aguas o aleteando sobre ellas!

Porque en verdad, según la creación fue por muchas más que creación y según Dios también fue por mucho más que Dios por quedar como Creador por la luz y ahora la obscuridad o la falta ya no tenía poder sobre el espacio y el vacío, ¡pues por nosotros será la renovación o el revivir de no solo la creación pero también por nosotros será la renovación o el revivir de Dios!

Ahora bien, la luz en verdad también es conocimiento y por ella la cosas fueran conocidas y una vez las cosas fueron conocidas, las cosas tomaran la forma del conocimiento que se le dio por el mismo Dios.

Y según la luz en verdad es conocimiento verdadero, ¡pues todos nosotros también en verdad somos conocimiento verdadero y si en verdad nosotros haríamos por ese conocimiento verdadero podríamos también darle conocimiento a las cosas para que las cosas tomaran la forma del conocimiento que se le dio por nosotros mismos y las cosas quedaran como si cosas nuevas como también la creación quedara como una creación nueva como Dios también quedara como si un Dios nuevo!







El caos y Dios

El caos verdadero es cuando Dios es negado una vez conocido. El caos es causado por la simple separación y no conocer la razón verdadera por la separación.

Cuando uno nació, uno nació en un ambiente cual uno no conoció, aunque uno en verdad lo sintió o lo escuchó.

Pero la simple separación del vientre en verdad causó caos al recién nacido y él tuvo que ser consolado y ser también acariciando para que no solo el recién nacido se calmara pero que aquellos dando el consuelo y la acaricias fueran también calmados.

Si el recién nacido no se pudo calmar, pues caos o pánico llegaría a aquellos dando consuelo porque ellos no sabrían que hacer próximo, ¡tal vez esperar que el recién nacido se cansara de llorar o de estar en caos!

Y pues el caos es en sí falta de conocimiento o falta de entendimiento, ¡falta de conocimiento verdadero o falta de entendimiento verdadero!

Pero una vez haga conocimiento verdadero o haga entendimiento verdadero, pues no hay más caos.

De hecho, conocimiento verdadero o entendimiento verdadero hace a uno al igual que a otros como sí que nunca hubo algún caos o como si nunca hubo alguna separación porque el conocimiento verdadero o el entendimiento verdadero ha puesto a todos como también a todas las cosas como si en un nuevo pero un sitio muy familiar porque el conocimiento verdadero o el entendimiento verdadero ha llenado a todos con gozo verdadero y con alegría verdadera y ¡pues gozo verdadero y alegría verdadera han dado renacimiento a todos aquello en vueltos!

Ahora bien, ¡lo mismo como un recién nacido es con Dios! Dios en verdad es de acuerdo al mismo conocimiento o es de acuerdo al mismo entendimiento verdadero de Dios cual uno le dé a Dios.

Y aunque Dios es conocimiento verdadero, Dios responderá o Dios actuará de acuerdo al conocimiento o al entendimiento de Dios, ¡verdadero o no!

Ese es el motivo en verdad que uno tiene que reconocer a Dios con conocimiento verdadero o con entendimiento verdadero o con reconocimiento de Dios para que uno pueda beneficiarse de Dios.

Y si uno reconoce a Dios correctamente, ¡pues uno en verdad sentirá Su amorosa presencia o Su amorosa gracia con gozo verdadero y con alegría verdadera y Dios en se mismo momento prometerá con Su propia voz a uno algo muy grande!

Pero después de la gran promesa o de lo prometido por muy grande, ¡llega el caos en la simple forma de separación porque el gozo y la alegría se han ido y uno se siente muy afligido!

Y el ambiente y las cosas en él se sienten diferentes, ¡como si uno acabado de llegar y a uno le faltara el conocimiento para entender la razón por la gran separación o por el gran caos cuando una vez hubo tanto gozo y tanta alegría y la muy gran promesa o la muy gran recompensa cuando en verdad reconociendo a Dios!

Ahora bien, ¡el caos o la separación es para reformar o es para refinar a uno en la promesa o en la recompensa prometida por Dios!

Pero si uno no se reforma o no se refina en la promesa o en la recompensa, pues uno aun recibirá lo que fue prometido a uno como uno cree o se le dará a uno la gran recompensa como uno cree.

Eso es, si Dios le prometió a uno que nada le faltará a uno o que muy grande sería la recompensa de uno y uno no toma la forma o la reforma de esa misma promesa o de esa recompensa, pues Dios hará todo lo posible para que a uno nada le falte según uno cree que nada le faltará a uno.

Y en el caso de la recompensa pues sería uno recompensado con la recompensa que uno desea porque uno mismo no puede lograr por algún estado de falta o de enfermedad.

Pues la muy simple razón es que como uno en verdad reconoció a Dios como Dios, ¡Dios también cree como uno que uno cree o que uno entiende porque uno es conocimiento verdadero como Dios también es conocimiento verdadero y Dios en verdad espera por aun más reconocimiento verdadero de uno!

Porque en verdad, ¡uno es la muy grande promesa o uno es la muy grande recompensa cuando uno salga reformado o refinado del caos o de la separación y uno es reconocido por Dios como uno reconoció a Dios!







Recibir por igual

El padre imitó muy bien a no estar y menos dar; y el hijo imitó muy bien por igual, pero el padre esperó más de su hijo cual nunca conoció y cuando un día lo vio, ¡el padre solo vio el vacío que el padre dejó!

Ahora bien, no se puede esperar de lo que uno nunca presentó y si uno llegó a presentar a uno menor que a uno mismo, pues menos se puede esperar de ese uno porque lo que uno presentó o lo que uno dio fue por interés de uno y jamás fue por el interés del otro, ¡porque cuando se le da a otro pues uno en verdad da por más!

Porque en verdad, cuando uno nació al mundo, uno en verdad se presentó por más y por más el mundo reconoció o reconfirmó a uno a la vida.

Y uno por siempre tiene el don de hacer por más de lo que uno es. Y aunque uno no tenga riquezas para por ellas hacer o por ellas dar más, uno si tiene la boca y por la boca uno le puede añadir a lo que ya es completo o perfecto.

Y aunque en verdad sea tarde para un hijo ya un hombre conocer a su padre ya también un hombre mayor porque por siempre ambos serán extraños no solo a ambos pero también serán extraños a ellos mismos, pues nunca es muy tarde para comportarse como hijo y abril la boca y decirle Padre al Amo de los santos cielos y abril los oídos y esperar para escuchar, ¡hijo te escucho!

Porque en verdad, solo al siervo que se ha presentado por más al Amo de los cielos, el Amo de los cielos le permitirá acercamiento e iluminación y por ese acercamiento y por esa iluminación, el siervo será en verdad el siervo amado del Amo de los cielos como el Amo de los cielos será en verdad el Amo amado del siervo amado del Amo amado.

Ahora bien, ¡del mismo siervo amado del Amo amado saldrá la salvación del Amo o saldrá el salvador del Amo!

Eso es, ¡si el siervo amado pide por la salvación del Amo porque el Amo en verdad será más por ese pedido!







Capítulo 2 - Escuchar en verdad

Según uno se presentó al mundo al nacer, ¡pues uno fue reconocido o reconfirmado al mundo por el mundo!

Si uno se presentó muerto al mundo pues ya no hay nada más que confirmar o ya no hay nadas más que hablar porque el muerto no puede escuchar para poder responder.

Pero si uno nació vivo pues por lo que uno ha presentado pues uno será en verdad reconfirmado a la vida y como uno hará y uno verá y también uno conocerá y escuchará y crecerá por lo que uno mismo presentó al igual que aquellos que reconfirmaron a uno al mundo verán a uno hacer, ver y también conocer y escuchar y crecer por uno mismo.

Y hasta llamarán a uno por lo que ellos en verdad conocen de uno.

Ahora bien, aunque uno haga por otro como trabajador o como un esclavo será conocimiento para uno.

Nadie puede hacer por otro y otro llegar hacer y si uno pretende hacer como otro para como otro pretender hacer, pues todo lo que él presentó al mundo y hasta fue reconfirmado por, pues será como si fue negado por él y si no se arrepiente pues no podrá tener el conocimiento verdadero para renacer o para recibir la salvación no importa lo que él ha hecho por otro como si otro.

Porque en verdad, para nacer, uno hizo por uno por uno nacer y nacer con forma de uno y jamás nacer con forma de otro aunque uno sea nombrado como otro y uno sea en forzado hacer por otro como si otro.

Pues, aquel que no responde cuando aquel es llamado pues es porque no tiene el conocimiento para poder responder y si no responde aunque tenga el conocimiento de responder, pues aquel no recibirá la salvación porque para recibir la salvación pues hay que responder cuando se sea en verdad llamado por voz desde arriba a uno por uno.







Cuando se entra en entendimiento

El principio en verdad fue causado por el reconocimiento. El principio en verdad comenzó cuando uno en verdad reconoció a lo que ya fue conocido por uno y uno entró en entendimiento, esperando ser llamado para ser ofrecido una posición menor aunque esa posición es en verdad más alta que cualquier posición humana.

Y esa posición menor es en verdad al lado izquierdo de Dios en los cielos, ¡pero esa posición menor es en verdad al lado derecho de Dios aquí mismo en la misma tierra!

¡Y esa posición menor es en verdad como el salvador de Dios!

Ahora bien, ¡llegar en verdad a entrar o llegar en verdad a entender es en verdad como si entrar en una tienda muy gloriosa!

¡Pero llegar en verdad a entrar o llegar en verdad a entender no es en verdad llegar a entrar en algún sitio o en ninguna tierra!

¡Pero llegar en verdad a entrar o llegar en verdad a entender fue en verdad ser refrescado o fue en verdad ser revivido o fue en verdad ser renacido cuando uno respondió a la maravillosa llamada y uno se sintió con completo gozo y con completa alegría como si uno había acabado de llegar como si nuevo y con complete conocimiento verdadero de Dios como salvador de Dios a donde uno ya estaba parado o sentado antes del entendimiento!







La necesidad no es esfuerzo

Llegar a la necesidad o llegar a la falta no es esfuerzo. Llegar a la necesidad o llegar a la falta en verdad fue por la necesidad o fue por la falta de esfuerzo verdadero o real. Llegar a la necesidad o llegar a la falta, ¡pues fue simplemente o fue realmente por vagancia!

Aquellos que dejan de luchar, ¡aquellos pues mueren!

Aquellos que luchan para humillarse a lo mejor, pues aquellos en verdad reciben vida para que por la vida ellos en verdad puedan tomar forma y por la forma, y es una forma de figura de luchar, pues sean nacidos and sean también confirmados a la vida como abundancia y no como necesidad o no como falta, ¡a menos que ellos nacieron muertos!

Nadie nace sin luchar. Aunque el luchador por su propio nacimiento fue confirmado a la vida por nacer vivo como abundancia, ¡la lucha para recibir más vida todavía está en pies, en pies porque la lucha también es con uno!

Y esa lucha en vida es por más conocimiento verdadero de vida para que por ese más conocimiento verdadero de vida, ¡pues el luchador pueda una vez más humillarse para lo mejor como una vez el luchador se humilló antes la vida para vida recibir y para tomar la reforma de vida y fuera pues parte de la abundancia real o verdadera y nunca fuera parte de la necesidad o de la falta!

Ahora bien, ¡nadie renace sin luchar! Y aquellos que no renacen en vida para mejor vida pues para ellos en verdad recibir, sus cuerpos seguirán descomponiéndose hasta que sus cuerpos ya no puedan seguir descomponiéndose y pues ellos mueran, ¡por a dentro y por a fuera y pierdan por completo y pierdan para siempre sus figuras de luchadores!

Porque en verdad, uno lucha en el vientre para recibir el conocimiento de vida y una vez uno ha recibido el conocimiento de vida, pues tomar la forma del conocimiento de vida para cuando la forma del conocimiento de vida se complete, con el conocimiento de vida uno nacer al mundo y el mundo confirmará a uno con el conocimiento de uno no solo al mundo pero el mundo también confirmará a uno con el conocimiento de uno a la vida y como abundancia de vida.

Y una vez en el mundo, pues luchar como si en la misma vientre antes de recibir conocimiento de vida para el conocimiento de vida recibir y pues tomar la reforma de vida para renacer con la reforma de vida al mismo mundo cual una vez recibió a uno y confirmó a uno no solo al mundo pero también recibió a uno y confirmó a uno también a la vida y también confirmó a uno como abundancia de vida.

Pero esta nueva confirmación o esta reconfirmación de renacimiento al mundo será hecha por los mismos cielos y será no solo un renacimiento de uno, ¡pero también será un renacimiento de la tierra y de los cielos!







Uno es la llave

Uno es la llave cuando Dios está en uno pero más que Dios y más que Creador. El pensamiento de Dios en uno es en verdad el gran principio de las cosas, cosas grandes y cosas pequeñas, y el conocimiento verdadero o real como también el reconocimiento verdadero o real en verdad es lo que da forma y reforma y quita en verdad el caos o la soledad o hasta la misma tristeza, el caos o la soledad o hasta la misma tristeza que en verdad fue una separación de Dios o de la amorosa gracia de Dios sin pensamiento o sin conocimiento de Dios.

Ahora bien, el pensamiento de Dios en uno hacia a Dios es en verdad el gran principio de las grandes cosas, como también las cosas pequeñas que pueden hacer las cosas grandes aún más grandes.

El conocimiento de Dios en uno hacia el pensamiento de Dios hacia a Dios es en verdad la continuación o es en verdad dar forma o reforma al pensamiento de Dios en uno, para que con ese pensamiento y conocimiento se pueda en verdad reconocer y así también completar como si nuevo lo que una vez fue principio de Dios o fue creación de Dios.

Y una vez Dios tome la forma de Creador, pues Dios se lo informará o se la dejará a conocer a uno para que uno quede como amado de Dios como Dios como Creador ha quedado como amado de uno por Dios quedar por Creador de uno.

Porque en verdad, uno es la llave pero si uno no hace el mínimo movimiento para conocer o para entender, que en verdad es entrar a la maravillosa tienda o entrar a la amorosa gracia del Amo de la maravillosa tienda, ¡pues esa llave en verdad se perderá y como cosa con mojo se desintegrará hasta ya no quedar más ni jamás!







Cuando se contradice la verdad

Si se contradice la verdad la verdad no lo es, ¡aunque la verdad se añade en contradicciones!

Ni tampoco nadie se hace rico o famoso con la verdad hasta que él mismo se haga la verdad por la misma verdad y una vez él sea la misma verdad por la misma verdad, ¡pues él en verdad será más que la doble abundancia!

Pero nadie más en verdad podrá ver esa más que la doble abundancia si él tampoco es parte de la más que doble abundancia. Solo aquel que es la verdad por la misma verdad podrá ver la verdad que se ha hecho otro.

Ahora bien, se llega a la verdad buscando por ella y ella se dejará a conocer poco a poco para que uno poco a poco vaya tomando forma o reforma de la verdad para que la verdad uno llegue en verdad ser.

Pero solo se llega y solo se conoce la verdad por uno y nunca se conoce la verdad por otro aunque ese otro llegó en verdad ser la verdad por la misma verdad.

Y una vez uno sea la verdad por la misma verdad, pues uno podrá ver a aquel otro como la verdad si es que en verdad aquel otro es la verdad.

En otras palabras, los hijos del padre se conocen entre ellos mismo no solos como hijos del padre pero también los hijos del padre se conocen entre ellos también como hermanos por el conocimiento que ellos tienen de su padre.

El padre en este caso es la verdad y por ser la verdad, pues el padre tiene el poder verdadero de nombrar a sus hijos y por ese simple nombramiento pues los hijos serán parte del padre, ¡cual la verdad es!

Pero solamente los hijos y aquellos que fueron adoptados como hijos del padre en verdad sabrán o en verdad conocerán la verdad, ¡cual en verdad es el padre al igual que ellos mismos!

Pues, ¡así es en verdad con la verdad cuando se encuentra la verdad y la verdad es Dios no solo como Creador pero también la verdad es Dios como Padre!

Pero solo Dios como Padre se verá por aquel que Dios como Padre lo presentó o lo renombro como hijo amado del Padre.







Para hacer el bien

Para hacer el bien en la vida de uno y para revivir a la vida en abundancia, pues uno en verdad necesita y pues uno en verdad tiene que buscar y rebuscar al Uno Bueno.

Y después que uno en verdad busque y en verdad rebusque por el Uno Bueno, ¡el Uno Bueno le concederá a uno en verdad acercamiento e iluminación con gozo y con alegría!

Ahora bien, ¡el propósito verdadero del gozo y de la alegría es que uno, ahora amado del Uno Bueno, sea pues uno renacido por ellos y por ellos pues uno sea reconocido como salvador amado del Uno Bueno y sea también uno renombrado el hijo amado del Uno Bueno!

Pero si el gozo y la alegría no le dieron a uno renacimiento porque uno no se humilló a ellos o porque uno no tenía el conocimiento de que hacer próximo, aunque uno fue siervo amado, pues habrá un despegue del gozo y de la alegría y uno pues estará en desolación del Uno Bueno hasta que uno de nuevo luche por el gozo y por la alegría para que el gozo y la alegría una vez más sean concedidos a uno por el Uno Bueno y uno se humille con gozo y con alegría y pues uno sea renacido por ellos para que el Uno Bueno con gozo y con alegría como testigos confirme el renacimiento de uno y renombre a uno no solamente como el salvador del Uno Bueno, ¡pero también renombre a uno como el hijo amado del Uno Bueno!

Pues, ¡ese es el mayor bien que cualquier hombre con vida pueda en verdad hacer!

Porque en verdad, revivir o dar renacimiento a Dios como Creador es el bien que cualquier hombre vivo pueda en verdad hacer.

Y revivir o dar renacimiento a Dios de Creador a Padre, ¡pues es en verdad el mayor bien que cualquier hombre vivo pueda para siempre hacer o pueda para siempre lograr!

Pues en verdad, ¡llegamos a uno punto bien interesante y eso tiene que ver con amor verdadero de uno hacia Dios!

Primero que nada, renacer o revivir nada tiene que ver con la muerte porque renacer o revivir tiene todo que ver en verdad con la vida y vida viva.

Todo aquel que ha muerto no solamente todo aquel ha perdido toda oportunidad de en verdad renacer o de en verdad revivir y de muestra su amor por Dios, ¡pero también todo aquel que ha muerto a perdido en verdad la muy gran oportunidad de hacer el mayor bien!

Ahora bien, todos nosotros que estamos vivos y que tenemos fe real o fe verdad de Dios como Creador, todos nosotros pues tenemos no solamente toda oportunidad de en verdad renacer o de en verdad revivir y de en verdad mostrar nuestro amor verdadero por Dios, ¡pero también todos nosotros pues tenemos en verdad la muy gran oportunidad de hacer el mayor bien!

¡Y el mayor bien en verdad es revivir a Dios como Padre amado por amor a Dios como Padre amado!

Y si eso no es amor verdadero y el mayor bien de uno hacia Dios, ¡pues nada lo es!







La ley de Dios y del hombre

La ley de Dios en verdad transciende infinitas fronteras, a lo contrario a la ley del hombre cual depende de ellas.

La ley del hombre no solamente es para limitar al hombre en o por su propia sociedad, pero también la ley del hombre es para limitar al hombre en cualquier otro reino, ¡tal como renacer o una vida más mejor!

Ahora bien, la ley de Dios como Creador no es para limitar, pero la ley de Dios como Creador es en verdad para enseñar que no hay límite con Dios como Creador.

La ley de Dios como Creador como es la misma luz, ¡pues es en verdad para enseñar o es en verdad para concederle a uno a conocer que hay en verdad algo más grande y que uno en verdad puede tomar la misma forma de aquello cual es más grande cuando uno en verdad se humille a y por lo más grande por lo más grande!







No toda fe tiene valor

Fe sin valor usa, ¡usa la tierra en vanidad! Eso es decir, no toda fe tiene valor y la fe sin valor mal usa la tierra.

Y la tierra cual es mal usada pues es una tierra en donde no se puede en verdad sembrar la fruta de la verdad porque la fruta de la verdad revive lo que tiene vida y lo que tiene vida aún, ¡pues puede pedir por la renovación de vida!

Fe verdadera forma y reforma, pero fe verdadera es esa fe recibida o concedida por Dios como Creador por uno en verdad buscar a Dios como Creador.

Y una vez uno encuentre a Dios como Creador, pues uno es en verdad amado de Dios; y como amado de Dios, pues uno tendrá fe real o fe verdadera de Dios.

Y sea lo que uno haga como amado de Dios, uno no sola será mucho más mayor que amado de Dios como Creador pero también Dios como Creador como amado de uno será mucho más mayor que Dios como Creador.

Por lo tanto, real fe o fe verdadera de Dios como Creador es en verdad sembrada en uno por Dios como Creador cuando uno en verdad busca a Dios como Creador y Dios como Creador pues en verdad le permitirá a uno acercarse y pues ser también iluminado con paz verdadera de Dios, con conocimiento verdadero de Dios, gozo verdadero de Dios y también con alegría verdadera de Dios y con abundancia verdadera de Dios, cuan en verdad es la amorosa gracia de Dios como Creador.

Y por la amorosa gracia de Dios como Creador, ¡Dios como Creador con su propia voz prometerá a uno una muy grande recompensa!

Ahora bien, si esa no es fe real o es fe verdadera en verdad concedida por Dios como Creador, ¡pues nada lo es!

Para completar, fe verdadera hace al fiel creyente buscar a Dios para que Dios pueda llegar hacer Creador y el buscador se haga en verdad amado de Dios como Creador.

Y como amado de Dios como Creador, el buscador tendrá mayor fe, ¡tan mayor fe que el buscador amado será la muy gran recompensa prometida a él por Dios como Creador!







El gozo real y la alegría real

El gozo real o verdadero de Dios y la alegría real o verdadera de Dios en mi es en verdad lo que quiere Dios de mí y como sacrificio real o verdadero hacia Dios como Creador.

Lo interesante es que el gozo real o verdadero de Dios y la alegría real o verdadera de Dios están en verdad en uno con la búsqueda de Dios, ¡pero hay que mantenerlos también con gozo y con alegría como si fueran hijos reales o verdaderos o hijos amados de uno y Dios el padrino de ellos!

Porque en verdad, ¡los que dan renacimiento o los que hacen revivir a uno son el gozo verdadero de Dios y la alegría verdadera de Dios en uno!

Y cuando uno renace del gozo verdadero de Dios y de la alegría verdadera de Dios, ¡pues Dios también renace con todo gozo verdadero y con toda alegría verdadera como Creador!

Ahora bien, aquellos con fe verdadera de Dios sintieron el gozo verdadero de Dios y sintieron también la alegría verdadera de Dios.

Y por aquellos sentir o conocer el gozo verdadero de Dios y la alegría verdadera de Dios, ¡pues aquellos en verdad renacieron o en verdad fueron dados a luz como amados de Dios!

Pero después de renacer como amados de Dios, el gozo y la alegría se despagaron de aquellos y ellos estarán en desolación, aunque aún amados de Dios y Dios también estará en desolación, ¡aun siendo Creador y también amado de los amados de Dios!

Para que aquellos amados de Dios pueden salir de la desolación y también sacar a Dios de ella, pues ahora ellos tienen que en verdad hacer por el gozo y por la alegría para que por gozo y por alegría volver a renacer y por renacer pues no solo salir de la desolación como mucho más que amados de Dios, pero también por renacer pues Dios también saldrá o vendrá de la desolación como mucho más que Dios amado de los amados de Dios.

Así que, ¡de los amados de Dios en verdad saldrá o en verdad vendrá después del gozo real o del gozo verdadero y de la alegría real o de la alegría verdadera la salvación verdadera de Dios!

Porque en verdad, ¡el gozo verdadero de Dios y la alegría verdadera de Dios en el amado de Dios le darán renacimiento como salvador de Dios!

Pues, para resumir, por buscar en verdad a Dios para en Dios en verdad llegar a creer, pues Dios en verdad permitirá acercamiento e iluminación.

Ahora bien, esa iluminación de Dios ésta en verdad compuesta de paz verdadera de Dios y esa iluminación de Dios también está compuesta de conocimiento verdadero de Dios porque Dios en verdad se ofrecerá por algo grande.

Con esa paz de Dios y con ese conocimiento de Dios también vendrá el gozo verdadero de Dios que en cambio traerá alegría verdadera de Dios y uno en verdad renacerá del gozo de Dios y de la alegría de Dios y por ese renacimiento pues Dios no solo llamará o renombrará a uno salvador de Dios pero también Dios llamará o renombrará a uno hijo amado de Dios…







Lo que es pero es no visto

Nada en verdad llega o nada en verdad viene que ya está presente. La llegada o la venida o hasta la misma presentación en verdad significa entendimiento y pues ver en verdad lo que fue como es y ver también como será.

Aquello que será es en verdad porque la es y ya lo fue. Aquello que no fue desde el mismo principio no será en el mismo final como no lo es en el mismo presente.

Ahora bien, ¡el cerebro humano ha sido el mismo cerebro humano tan lejos como la edad o la época adonde el hombre usaba la piedra como herramienta y talvez aún más haya que eso y el cerebro humano continuará a ser el mismo cerebro humano si nada en verdad es hecho por el cerebro humano!

Los cinco sentidos del cuerpo humano han dado al cerebro humano suficiente información sobre el mundo físico actual o sobre el ambiente verdadero y pues el cerebro humano le ha concedido libertad o soltó la mente humana o la mente consciente para por la mente humano o por la mente consciente el cerebro humano pudiera recibir más información, más instrucción, o hasta más reconocimiento para que el cerebro humano ahora pudiera actual como el guardián que él en verdad siempre fue pero fue limitado por los sentidos del cuerpo humano y el hecho que los sentidos no podían informar al cerebro humano del tiempo actual es porque el cerebro humano, siendo eternal, no tiene concepto o no tiene entendimiento o hasta no tiene reconocimiento del tiempo!

Por eso pues, ¡la mente consciente!

Ahora bien, el cerebro humano es en verdad conocimiento verdadero y el cerebro humano en verdad le concederá conocimiento verdadero cuando conocimiento verdadero es en verdad pedido por.

Pero la única manera de comunicarse con el cerebro humano es por la mente humana, pero si la mente no está entrenada a comunicarse con el cerebro pues la mente le dará mala información al cerebro y el cerebro, aunque conocimiento verdadero, ¡comenzará a actual con esa mala información como un padre actúa o como un padre se comporta a la información dada por uno niño aunque esa información sea verdadera o falsa!

Para recibir información verdadera o reconocimiento verdadero es por lo que el cerebro humano actualmente espera por, porque el cerebro humano en verdad es también información verdadera o es también conocimiento verdadero y una vez el cerebro humano ha recibido más información o información verdadera, pues el cerebro humano le concederá a la mente una mejor libertad, tan mejor la libertad que el cuerpo completo como también la mente consciente en verdad estarán llenos de gozo verdadero y estarán también llenos de alegría verdadera, ¡una buena prueba o un buen gustazo de la próxima mente consciente!

Y si uno pudo en verdad probar por gozo verdadero y por alegría verdadera al próximo modo de consciencia o a la próxima mente consciente, ¡uno en verdad hará para entra en ella y salvar al guardián que es el cerebro humano para que en cambio el cerebro humano salve a uno o salve a la mente humana permitiéndole a la mente humana más libertad de mente consciente y el cerebro será aún mucho más mayor por eso!







Capítulo 3 - Unidad por uno

Uno en verdad nace por el mismo esfuerzo de uno y nunca uno nace por el esfuerzo de otro.

Uno muere por la falta de esfuerzo de uno y nunca uno muere por la falta de esfuerzo de otro.

Y uno es en verdad renacido o revivido o uno es en verdad salvado por el mismo esfuerzo de uno y nunca uno renace o es revivido o nunca uno es salvado por el esfuerzo de otro a no sea que ese otro sea en verdad Dios el Creador, ¡pero cuando uno ha hecho el esfuerzo de renacer o de ser salvado por Dios como Creador!

Ahora bien, uno en verdad es unido a Dios por uno y nunca uno es unido a Dios por otro. Nadie es unido a Dios a no sea que Dios mismo lo diga o sea por una promesa de Dios o sea por una llamada de Dios, pero esa llamada tiene que ser respondida por uno mismo y nunca respondida por otro.

El verdadero propósito, pues, de la unidad o de la unión de uno con Dios como Creador es para que uno en verdad conozca a Dios como Creador ya que uno en verdad buscó de Dios como Creador para en verdad conocer a Dios como Creador.

Y esa unidad o esa unión a Dios no solo es una recompensa pero también esa unidad o esa unión a Dios como Creador es para que uno tenga fe verdadera de Dios como Creador.

Pero la unidad o la unión de Dios como Creador por uno no es una obligación porque Dios como Creador se irá o Dios se alejará de la unidad o de la unión con uno y pues dejando a uno en desolación, cual es en verdad más falta de conocimiento verdadero o es falta de conocimiento nuevo de Dios como Creador y también es la falta del gozo y de la alegría de Dios como Creador en uno.

La desolación de Dios como Creador en verdad tiene doble propósito. El primer propósito de la desolación de Dios como Creador es, ¿Si uno continuar como antes de la unidad o como antes de la unión o como antes del encontró con Dios?

El segundo propósito de la desolación de Dios es, ¿Si uno como amado de Dios continuar con una búsqueda o re búsqueda de Dios como Creador para que Dios como Creador pueda llamar a uno fuera de la desolación de Dios y pues reúna a uno una vez más con Dios pero esta vez para siempre?

Sería muy sabio en verdad buscar o en verdad rebuscar a Dios como Creador porque con Dios como Creador hay o está la salvación verdadera por la reunión de Dios con uno.

Aquellos que en verdad tuvieron un encuentro con Dios como Creador, pues ellos ahora en verdad tienen una de dos posibilidades. La primera posibilidad en verdad es pero muerte eterna.

Y la segunda y la muy última posibilidad en verdad es vida verdadera o eterna o es salvación verdadera o eterna por Dios.

Aquellos que nunca tuvieron un encuentro con Dios, ¡su única posibilidad es pero muerte eterna a no sea que ellos busquen a Dios ante que ellos mueran y pues sea muy tarde!

Pero aquellos que en verdad tuvieron un encuentro con Dios como Creador pero que ellos no se molestaron a buscar o a rebuscar a Dios como Creador, ¡pues ellos morirán a no sea que Dios como Creador los llame y ellos respondan y pidan ser en verdad salvados y pues sean unidos a Dios por ellos mismos!

Para completar, la unidad verdadera o la unión verdadera con Dios nada tiene que ver con más de uno.

La unidad verdadera o la unión verdadera es en verdad uno por Dios como Creador y Dios como Creador pues siendo Uno por uno.

En la unidad verdadera o en la unión verdadera de Dios con hombres nunca hay más que uno. Pues, es en verdad Dios unido o Dios reunido por muchos como Uno o Dios unido o reunido por uno como Uno.

Eso es, ¡cualquier unidad verdadera o cualquier unión verdadera con Dios por siempre será una no importa cuantos más sean con esa misma unidad o con esa unión!

Y en el caso de los hijos de Dios, ¡nunca habrá un primer renacido porque todos hijos de Dios en verdad serán renombrados como si ellos todos fueren primer renacidos de Dios porque ellos en verdad han dado renacimiento a Dios por sus renacimientos!







El buen hecho por uno

Se sabe que uno es verdad cuando los de uno mismo como también los conocidos de uno se avergüenzan de uno por el bien hecho por uno mismo.

Ahora, el primer y buen hecho por uno y tal vez para los que iban a ser los padres de uno, pues fue en verdad hacer antes de la misma vida para llegar a vencer y para tomar la forma de ella después del buen triunfo de descansar.

Y una vez la forma de uno de vida estuviera completa, pues una vez más uno en verdad hacer de nuevo para nacer en el mismo mundo y el mismo mundo pues confirmara a uno a la vida por uno nacer vivo.


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