Excerpt for dolor de Cabeza tips para eliminarlo by , available in its entirety at Smashwords



Ebook

by

Lucia Fernández Sandoval

 

 

  

 



Blog

 

luciafernandezsandoval.blogspot.com

 

 

 

Instagram

 

@book_best_seller

 

 

 

dolor de Cabeza

 

                      tips para eliminarlo

 

 

Autor

 

Lucia Fernández Sandoval

 

 

 

Queda prohibida la reproducción total

o parcial de este ebook

por cualquier medio.

 

 



  

Título: Dolor de Cabeza tips para eliminarlo
© 2018, Lucia Fernández Sandoval
Diseño de portada: Lucia F S

Ilustraciones interiores: Lucia F S

http://luciafernandezsandoval.blogspot.com

Todos los derechos reservados

Copyright ©

 

A los millares de personas que, como yo, han pasado toda una vida de sufrimiento por el dolor de cabeza. Siempre incomprendidas, viviéndolo en soledad y aguantando esa tortura sin solución aparente.

 

Y a mi bisabuela, Concepción, que lo padeció durante toda su vida; se le ponía el ojo morado y rodeaba su cabeza con un pañuelo muy bien apretado. Una vida llena de dolor que ahora conmigo me gustaría que, al fin, acabe.

 

 

 

 

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

 

 

Llevas toda la vida con dolores de cabeza. Lo has probado todo y nada te ha funcionado. Has ido a cientos de médicos, de neurólogos, fisioterapeutas… ¿y nada?

Millones de personas en todo el mundo tienen o han tenido alguna vez un dolor de cabeza, para diferenciarlos podemos distinguirlos según su localización, así, se caracteriza un dolor intenso, con o sin vómitos, en un lado de la cabeza como migraña o jaqueca, a un dolor más generalizado en la parte superior e irradiado hacia el cuello como cefalea tensional, a un dolor que se sufre en la zona posterior de los ojos, frente y sienes bien como cefalea en racimo o del trigémino si duele a lo largo del recorrido del mismo nervio, que incluye la mandíbula también. Otros tipos de dolores en la cabeza pueden ser provocados por exceso de analgésicos o por algún otro problema localizado en distinto lugar del cuerpo que puede ser fruto de una enfermedad subyacente.

 

La OMS define las cefaleas como uno de los trastornos más comunes del sistema nervioso.

 

A muchas personas no nos diagnostican correctamente cuál es el tipo de cefalea que se padece, o se confunde uno con otro y no se trata debidamente, por ejemplo, si tienes cefalea tensional y no te lo tratan para eso específicamente.

Parece que no se mira más allá, por lo menos en mi caso, por mucho empeño que nosotros pongamos para que el dolor de cabeza desaparezca, para curarnos y poder salir de esa especie de tormenta negra que parece ir todo el tiempo justo encima de nuestro cabello.

En este libro te explico mi experiencia y te digo cuáles son los obstáculos que intervienen para que aparezca el dolor y también te doy varios tips para que puedas ir disminuyendo la frecuencia en la que aparece el dolor de cabeza para lograr desvanecerlo de una vez y por todas.

Sé que este afán por estudiar y entender el dolor de cabeza y su relación con el resto de nuestro cuerpo te va a servir a ti también.

El proceso conllevará su tiempo, pero solo el necesario según nuestra fuerza de voluntad.

Sobre todo, hemos de ser muy pacientes con nosotros mismos ya que es un proceso de cambios y es bien sabido que resulta un poco difícil cambiar un hábito, más si son varios.

Tenemos que cambiar hábitos alimenticios y también hábitos de pensamiento. Habrá quien lo consiga en unos meses y quien lo consiga en unos años, pero, al final, si se es una persona constante se logra.

Si no consigues hacer alguno de los consejos que te doy un día no te martirices, no pasa nada. Es lo más normal del mundo.

También hablo del aspecto mental porque es algo primordial ya que somos lo que pensamos. Somos todo pensamiento y el pensamiento es energía, la energía que necesitamos para seguir y vivir, por eso, si estamos débiles, faltos de esta, significa que nuestro pensamiento está decaído, falto de poder, que es pobre, erróneo, que va en la dirección opuesta a la que realmente quisiéramos, y eso nos daña, es nuestra raíz que se tambalea. Por ese motivo, debemos de arraigarnos y empoderarnos para curarnos.

Muchas veces es el juicio negativo, el que nos propinamos a nosotros mismos, el que nos produce el dolor de cabeza.

En este libro hablo de todo lo que afecta al dolor de cabeza en su amplio sentido, el físico y el emocional.

 

  

 

 

 

 

 

TRÁNSITO

El camino del dolor

 

 

La trayectoria transcurrida mientras se padece todo un sufrimiento incomparable e indescriptible; las palabras son pensadas pero imposibles de decir; el dolor es tal que no podemos articular palabra, quedamos inmóviles en una vida con dolor de cabeza.

Un paseo por el camino penumbroso en el que transcurre, a lo largo de una vida, todo aquel que vive con la compañía de un dolor del cual no puede desprenderse, pero que al final de ese camino de oscuridad eclipsada habrá donde quitemos la nube que hacía de sombra perenne y la desplacemos para poder ver la luz.

 

 

 

 

 

 

 

El camino físico

 

 

Mareos, angustia, anemia, estreñimiento, dolor abdominal, falta de visión, dolor de ojos, ojos hinchados, edema, dolor de cabeza. Todos estos síntomas dan como resultado, en la mayoría de los casos, a horas y días encamado, a cierre de ventanas, a oscuridad, a jarrillo al lado de la boca por si los vómitos, a soledad, a intento de dormir y, por qué no decirlo, a veces también, hasta ganas de morir, de que te «corten la cabeza» como dice la Reina de Corazones en “Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carroll. Y es que el dolor llega a ser tal, y tan frecuente, que en ciertos momentos llegas a pensar que no importaría que te cortaran la cabeza si así se pudiera poner fin a tan temible dolor.

Existen muchos tipos de dolor de cabeza según su localización, sensación, duración y frecuencia, pero todos son dolor de cabeza, en definitiva. Sea migraña, cefalea tensional, mixta, en racimos, por exceso de medicación, hormonal, o por tantas otras causas, una sola persona puede padecerlos todos.

Lo más asombroso de ir a un médico o un especialista en la materia es la facilidad que tiene este para separar la cabeza del resto del cuerpo o de solo la parte del cerebro:

 

—Me duele la cabeza y me levanto casi todos los días con los ojos hinchados y el dolor.

Iré al oftalmólogo.

—Los ojos no tienen nada que ver con la cabeza.

—Tengo manchas blancas en los brazos.

Iré al dermatólogo.

—Eso es que tienes la piel atópica.

—Tengo los ojos hinchados y siempre estoy como resfriada. Y me duele la cabeza.

Iré al alergólogo.

—No tienes alergia.

A los seis años volví al alergólogo porque tenía todos los síntomas y mi dolor de cabeza podría estar relacionado.

—Ahora si tienes alergia a una planta. Pero no tiene nada que ver con los dolores de cabeza.

—¡Pues seguiré buscando!

 

¿No será que todo está relacionado?

 

A lo mejor es que yo en treinta y siete años no di con nadie que me pudiera ayudar a eliminar mi dolor de cabeza.

Una vez le dije a mi médico de cabecera:

«Mándeme al fisioterapeuta para ver si por lo menos reduzco los dolores de cabeza tensionales», pero me dijo que no.

De todas maneras, he ido a varios fisioterapeutas, quiromasajistas, a darme reiki, a tratarme con acupuntura, a equilibrarme los chakras, a sesiones con aparatos de energía, sesiones de meditación, yoga. Y nada.

Cambié varias veces de médico.

Lo lógico debiera haber sido que de pequeña me hubieran realizado un estudio exhaustivo de todo mi organismo para poder averiguar exactamente la procedencia del dolor, y haber estudiado cada aspecto de mi anatomía y su relación de una manera íntegra.

Me refiero, por ejemplo, a que me podrían haber dedicado más tiempo, a haberme realizado un estudio de todas las diferentes especialidades que pueden estar causando el síntoma, o los síntomas, y verlo como un todo unido, y no como algo separado, como: un estudio de alergias, un estudio endocrinológico, un estudio serológico (pienso que las vacunas, que llevan los virus que nos inyectan de pequeños, también pueden provocar algunos daños en nuestro organismo ya que los virus nunca desaparecen del cuerpo humano sino que siguen latentes en él para siempre, y también pienso que se debería de hacer un estudio del sistema inmunológico antes de que te inyecten cualquier vacuna, ya que si estamos débiles, con anemia, faltos de defensas, nuestro organismo puede no actuar lo suficientemente eficaz para crear los anticuerpos, podría tener dificultades, y luego decimos: ¿Por qué habré pillado las paperas? A lo mejor no es que las pillé, sino que me las inyecté. Y quizá el dolor de cabeza procedió de ahí.), un estudio radiológico, etc.

 Somos mente y cuerpo, por lo que, también, hay que tratar estas dos partes conjuntamente.

Es increíble la soledad en la que se encuentra, también el sufrimiento, la persona que vive con un dolor de cabeza constante; nadie te ayuda a solucionarlo, algunos ni se interesan y llegas a adquirir una frustración de la que, en muchísimos casos, resulta en bruxismo (apretar los dientes).

El bruxismo, para mí, es una rabia contenida, una impotencia arrastrada a lo largo de muchos años, un dolor contenido por el sufrimiento de un dolor tan añejo que no puedes, ni sabes, solucionar, una impotencia por no lograr obtener los resultados ni la comprensión que mereces.

Por lo que, también, llega a surgir en nuestro cuerpo la ansiedad, ese “trastorno” tan poco comprendido, fruto de todas las tensiones causadas por este problema que nadie parece poder resolverte y que dicen que te ha tocado y punto.

La ansiedad llega a ser otra causa secundaria del dolor de cabeza.

Y aparece por una posición mantenida de insatisfacción, de una completa subordinación porque has estado trabajando en algo que no te gusta y que crees que es menos de lo que tú te mereces, pues tú bien sabes que eres muy inteligente y una persona con gran poder de creación, y que mereces algo más grande, algo mejor. Esto es lo que reclama la ansiedad, tu mente no para de pensar, está agitada por esta razón, por eso tienes que reconocerte como una mente creativa.

Ya que piensas distinto a como lo hace la mayoría por lo general nos sentimos “raros”, pero es solo que todavía no hemos descubierto que somos más despiertos que algunos otros que parecen querer llevarnos por otro camino que no nos hace felices: el polo negativo de nuestra mente, nuestras creencias adquiridas de antaño que ahora han quedado desfasadas y erróneas.

Estar en un trabajo que ya no quieres, que no te gusta, que sientes que no merece la pena, en el que estás de subordinado de alguien donde tú sabes que sabes más, donde te sientes menospreciado, poco valorado, inferior, esclavo, hace que aparezca el dolor de cabeza.

Debemos hacer solo lo que de verdad nos hace felices. Cuesta mucho dejar un trabajo porque crees que no vas a encontrar nada, o nada mejor, pero en esto nos estamos equivocando.

El universo, tú, te está preparando algo mejor siempre, aunque de primeras no lo veas.

 

 

 

El miedo cierra las puertas, tu valentía las abre.

 

 

 

 

Hay que concentrar toda la potencia de nuestra mente y dirigirla hacia lo que queremos en lugar de hacia lo que no queremos, como resulta con la ansiedad.

Vivir casi todos los días con dolor de cabeza es algo infrahumano que nadie sabe sino el que la sufre.

Es una falta de calidad de vida total. Un sufrimiento en el trabajo, e incluso para poder ir hacia a él, “muriéndote”, sacando fuerzas de donde no las hay, y con la cara pálida como un zombi, otro síntoma de ansiedad o depresión, como la despersonalización; tu cabeza está en otra parte de donde se encuentra tu cuerpo.

Y todo esto sucede porque existimos personas que, como yo, no se toman ni un día de baja, aunque no puedan ni tenerse en pie. Y como no tienes amparo de nadie, pues dejas el trabajo porque no aguantas más. Porque prefieres morir que seguir trabajando en esas condiciones.

Ahora doy gracias de que mis dolores de cabeza, junto con todos los demás síntomas relacionados fueran a tal punto de no aguantar más para, gracias a eso, sacarme de mi “creída” zona de confort. Digo «creída» porque estaba trabajando en un puesto inferior a lo que yo soy realmente. ¿Por qué? No sé cómo fui a parar por ese camino.

Pero ahora sé la razón, fue el miedo.

El miedo es el que te hace llevar por caminos que de no tenerlo no hubieras escogido. El miedo a no poder conseguir dinero rápido, el miedo a que no te salga algo en lo tuyo, el miedo a no tener trabajo como “todo” el mundo, el miedo a esperar “sin hacer nada”, etc.

Toda la vida desde que tengo razón de ser; médicos, médicos y más médicos, urgencias, viajes a hospitales, consultas, electroencefalogramas, más consultas, scanner, más consultas, más limitaciones, tu dolor de cabeza es hereditario.

Pero digo yo, si ni siquiera se sabe cierto el cómo ni el porqué de los dolores de cabeza.

Después con el paso de los años; toma hierro, tienes un poco de anemia. Te duele la cabeza porque tienes reglas abundantes.

¿Entonces, cuando todavía no tenía la regla y sufría los terribles dolores de cabeza, y encima con vómitos incansables?

Y siempre resulta que nunca tienes nada; el scanner siempre está bien. ¡Entonces, si todo sale bien y no tengo “nada”, estoy sana, por algo me dolerá la cabeza! No es lógico que unas veces no me duela y otras si, algo falla. Tiene que haber algo que no circula bien.

Quizá, si todo resulta que está bien, es que hay que mirar en la otra parte implicada, el pensamiento, la parte emocional.

Quizá siempre existió la anemia y por eso el dolor de cabeza. Quizá la falta de alguna vitamina o de algún mineral. Quizá si alguien se hubiera preocupado en hacer un estudio exhaustivo de todo mi cuerpo y no solo del cerebro.

Hay quien tiene “suerte” y los dolores de cabeza les llega en la adultez, pero quien parece que ya ha venido a este mundo con esos dolores, el sufrimiento amanece castigo; supositorios que de bebé te pone tu madre (ya que no puedes por ti misma todavía), luego aspirinas infantiles (ya puedes por ti mismo), después aspirinas para adultos; ibuprofeno, paracetamol, etc.

Jaqueca, migraña. Tratamientos para todo. También dolor de cabeza tensional.

¡Puede que una cosa implique a la otra, al fin y al cabo!

 

 

 

  

 

 

 

El camino emocional

 

 

Ya que el dolor es una percepción y no se puede medir, es algo subjetivo, es una incomprensión mundial que lleva a causar a quien lo padece mucha, muchísima, frustración = injusticia = rabia = tensión.

Dolor es igual a tensión.

En el caso del dolor de cabeza una tensión emocional por no recibir remedio a su padecimiento.

El dolor de cabeza puede venir de un constante pensamiento erróneo, un pensamiento siempre negativo y muy autocritico. Por eso, cuando llega quizá sea la señal que manda el cuerpo para decirle a quien lo sufre que es hora de descansar, que se ha estado torturando con su manera de pensar.

Quizá no has tenido cariño durante tu infancia, no has tenido apoyo ni valoración desde nunca, no has tenido el amor de los seres que más apreciabas en este mundo, tus ídolos, tus padres, que era lo único y lo que más querías. Quizá no te han querido como tú hubieras preferido, y te has esforzado tanto; has hecho todos los deberes, has obtenido sobresaliente en todo, has sido la niña más buena, has limpiado el polvo, fregado el suelo, los platos, has abrillantado los muebles, has cocinado, has hecho de niñera, has trabajado en la huerta…, y hasta quedarte sin fuerzas siquiera, pero no has obtenido nunca tu ansiada recompensa, el amor de tu madre, o de tu padre, o de tu …

De aquí la frustración.



♦ He aquí tu dolor.



El dolor de cabeza es la defensa que tiene el cuerpo.

Un sistema de defensa ante la constante tensión por una forma de pensar no conveniente, una manera de pensar dañina.

El dolor de cabeza amanece para decirte que hay tensión y que tienes que parar y liberarla. Una tensión que como todas las tensiones proceden del patrón de pensamiento predominante en nuestra vida, un patrón que dice: le he dado muchas vueltas al mismo tema, y un tema nada agradable, por ejemplo: por qué me hace esto, o me miente, mi madre, no ve que me está haciendo daño.

El patrón de pensamiento erróneo no es que pienses mal de ser una mala persona, sino que piensas mal de ti mismo, por ejemplo, por “dudar” de tu madre, aunque sabes a ciencia cierta que te está mintiendo.

Dudas de ti:

Si has hecho o dicho algo que pueda dañar a alguien, que, sobre todo, suele ser a un ser querido.

Date cuenta si aparece el dolor de cabeza cuando has tenido una charla con tu madre, tu padre, hermanos, o con cualquier otra persona que estimes en demasía.

Y es que, te exiges mucho, tienes una necesidad innata de ser buena persona.

Llevas un patrón de pensamiento de ser una buena persona aunque te estén pisando el cuello, aprovechándose de ti o manipulando tu buen ser. Y ese patrón de pensamiento es muy destructivo, pues te hace ser menos que nadie. Siempre los demás son primero y tú la mugre.


Purchase this book or download sample versions for your ebook reader.
(Pages 1-14 show above.)